Existen múltiples factores psicológicos y físicos que modifican la percepción sensorial del dolor, unas veces amplificándola y otras veces disminuyéndola.
- Personalidad: Estado de ánimo, expectativas de la persona, que producen control de impulsos, ansiedad, miedo, enfado, frustración.
- Momento o situación de la vida en la que se produce el dolor.
- Relación con otras personas, como familiares, amigos y compañeros de trabajo. Sexo y edad.
- Nivel cognitivo.
- Dolores previos y aprendizaje de experiencias previas.
- Nivel intelectual, cultura y educación.
Otro aspecto que influye es el ambiente: ciertos lugares (ejemplo: sitios ruidosos, iluminación intensa...), tienden a exacerbar algunos dolores (ejemplo: cefaleas).



0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada